PERFECTA ALEGRIA


San Francisco de Assisi/ Rubén Cedeño.
Libro Francisco.

El siguiente escrito es paráfrasis de una instrucción puño y letra de San Francisco, muy fuerte de practicar, pero que es la conducta metafísica recomendada para desenvolver la extrema humildad y la mas elevada espiritualidad. Rubén Cedeño. La perfecta alegría y evolución interna no está en predicar ni dar ejemplos de santidad; sanar a la gente; ahuyentar demonios; hablarle al mundo de los Ángeles, convertir a la gente; saber idiomas, ciencias y conocer la naturaleza de los humanos. La verdadera felicidad está, si se llega mojado por la lluvia, helados por el frío, enfangados por el lodo, afligidos de hambre, y no ser reconocidos; ser tratados como malhechores, ser acusados de ir vestidos ridículamente, engañando y robando, ser echados pasando la noche en la nieve, el agua, el frío y hambre, y aguantar pacientemente injurias, crueldades y rechazos. Y vivir todo ello, sin defenderse, atribularse, ni murmurar, perdonando en silencio, y pensando humilde y caritativamente que los causantes de esto tienen razón, nos conocen verdaderamente, y que uno no merece ningún reconocimiento ni halago. Si después de este rechazo, se es rechazado por segunda vez como vagabundos importunos, se es tratado como rufián, y una vez más se aguanta pacientemente, con alegría y buen humor; si obligados por el hambre, el frío y la noche, se vuelve a llamar por tercera vez y se reciben maltratos, y se aguanta pacientemente, volviendo a perdonar; esto es “vencerse a sí mismo”. No hay que vanagloriarse de los dones y virtudes que se tienen, porque es Dios quien lo da todo, nada es propio; pero el recibir desprecio, rechazo, crítica y perdonar, sí es nuestro.

Cada vez que te contesten o te traten groseramente, sin haber hecho nada injusto, lee esto, haz silencio, recógete interiormente y perdona.
Foto: San Francisco de Assisi con Rubén Cedeño en Assisi-Italia.

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